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LA ESCLAVITUD EN MÁLAGA EN 1581 PDF Imprimir E-mail
Historia de Al-Andalus
Jueves, 01 de Febrero de 2007 00:00
La estremecedora aridez del documento notarial nos recuerda que, en el siglo XVI, tanto en España como en el resto de los países de la cuenca mediterránea, el hombre es una mercancía muy valiosa ...

"Minorías y marginados en la España del siglo XVI"

  

El 6 de diciembre de 1576, Pedro del Odio, alcalde de corte en Granada, hace el inventario de sus bienes con motivo del reciente fallecimiento de su esposa, En el folio número 4 de dicho inventario descubrimos, enumerados inmediatamente después de "una mula con su silla y guarniciones", siete esclavos: tres varones, todos ellos moriscos, y cuatro mujeres, una morisca, dos negras y una mulata (1). No pueden ser más elocuentes estas pocas palabras. La estremecedora aridez del documento notarial nos recuerda que, en el siglo XVI, tanto en España como en el resto de los países de la cuenca mediterránea, el hombre es una mercancía muy valiosa. Y este fenómeno alcanza su paroxismo entre 1570 y 1620, tras la guerra de la Alpujarra de 1568-1570 -que abastece de moriscos el mercado- y la conquista de Portugal en 1580, que facilita el aprovisionamiento de esclavos negros (2). El ejemplo de Pedro del Odio es bastante significativo a este respecto: en 1576 tiene siete esclavos, cuatro de ellos moriscos y dos negros.

 

Es difícil calcular el número de esclavos que había en el territorio español durante la segunda mitad del siglo XVI. Podemos extraer algunos datos sueltos. En 1565 había, en la zona que dependía del arzobispado de Sevilla, 14.670 esclavos, 6.237 de los cuales se hallaban concentrados en la gran ciudad andaluza (3). Si admitimos esta última cifra, confirmada por las estimaciones de Albert N´Damba sobre la década de 1620, de un 5 a un 6% de la población Sevillana estaría compuesto por siervos. Juan Aranda Doncel ha señalado 719 transacciones de esclavos en Córdoba entre 1569 y 1599, Y 250 en Jaén entre 1569 y 1594 (4). Por otra parte, sólo en Córdoba habría más de 1.500 moriscos privados de libertad en 1573-1574 y 1.163 en la diócesis de Jaén en 1581. Por último, Vicente Graullera ha enumerado 2.999 actas notariales valencianas relativas a los esclavos durante los siglos XVI y XVII (5).

Habría que tener también en cuenta a las ciudades castellanas: Madrid, Toledo, Valladolid, etc., donde la esclavitud tiene bastante importancia. Tampoco hay que olvidar a los esclavos que trabajan en los arsenales y en las minas y los condenados a galeras. Teniendo en cuenta todos estos elementos, varios autores han propuesto esti­maciones globales del número de esclavos residentes en España entre 1570 y 1600 que van de 50.000 a 100.000, es decir, el 1 % de la población total.

 

Todos ellos han insistido en dos características principales. En primer lugar, la esclavitud es un fenómeno urbano, aunque no ausente tampoco del mundo rural. Así, en torno al marqués de los Vélez hay una nutrida servidumbre compuesta en su mayor parte por esclavos. Es también un fenómeno que se extiende por toda Andalucía, porque a los ya bien delimitados ejemplos de Sevilla, Córdoba o Jaén se suman los de Cádiz, Granada y Málaga, sobre los cuales se están realizando varios estudios. Vamos a detenernos aquí en el caso de la ciudad del Guadalmedina, sobre la que hay un documento excepcional, ya que se trata de un censo de los esclavos berberiscos y turcos varones, mayores de catorce años, realizado en diciembre de 1581 (6). Esta fuente es tanto más valiosa cuanto que indica la identidad del amo y del esclavo, la procedencia y la edad de éste, así como el trabajo que realiza. Recordemos que, por regla general, los trabajos que versan sobre la esclavitud en la España moderna se basan en el estudio de registros parroquiales o de minutas notariales. El panorama que describe esta enumeración arroja nueva luz sobre el mundo de los esclavos. De una sola vez salen de la sombra 575 individuos. Al interés de tratarse de todo un grupo se suma la aportación de nuevos datos sobre la procedencia geográfica o sobre las funciones del esclavo.

 

No es, a pesar de la riqueza que presenta, un informe perfecto. No incluye a todos los esclavos de Málaga, aunque tampoco pueden ser muchos los varones que escapasen a la investigación de los agentes reales, Se incluyeron veinte niños menores de catorce años, veinte negros oriundos de África occidental y una cincuentena de moriscos, aunque esto no estaba previsto en las instrucciones. Probablemente escasos hombres quedaron fuera del recuento, algunas decenas como mucho. Por supuesto, no ocurre lo mismo con las esclavas. ¿Cuántas podía haber en la misma época? Sin duda formaban un grupo tan nutrido como el de los hombres, a juzgar por diversas informaciones, difíciles de interpretar pero que sin embargo concuerdan. En enero de 1580, es decir, casi dos años antes del censo que nos disponemos a estudiar, fueron censadas en Málaga y su hoya 785 esclavas moriscas, 562 mayores de edad (más de veintiún años) y 223 menores (7). Ahora bien, podemos considerar que la mayor parte de ellas viven en la ciudad. Y no hay que olvidar a sus compañeras de infortunio no moriscas y de las que nada sabemos. Todos estos elementos nos llevan a pensar que en Málaga hay más de quinientas esclavas, quizá cerca de mil.

 

Así pues, hacia 1580 habría en Málaga de 1.200 a 1.700 esclavos. Ahora bien, según dos censos, el primero de ellos realizado poco antes de 1587, el segundo ese mismo año, la población de la ciudad sería de 2.879 y 2.623 familias, es decir, si aplicamos el coeficiente 4,5, de 12.000 a 13.000 habitantes (8). Es posible que esta estimación esté por debajo de las cifras reales, dado el elevado número de esclavos, pero podemos afirmar, sin mucho riesgo de equivocamos, que los .siervos representan en Málaga más del 10%. de la población total, lo que constituye la tasa más elevada de esclavitud que se conoce en un medio cristiano en la época moderna.

 

 El censo de esclavos varones fue elaborado a petición de los funcionarios reales, En Madrid hay una constante preocupación por la presencia de grandes contingentes de moriscos o berberiscos en Andalucía, que podrían actuar como agentes o enlaces en las escaramuzas preparadas desde Argel, Tetuán, Túnez... Claro es que la inmensa mayoría de la población morisca fue expulsada del reino de Granada entre 1569 y 1571, pero quedó un elevado número de esclavos, aumentado por los que volvían de manera clandestina. Las autoridades intentaron repetidas veces alejados.

 

En el otoño de 1573 se trataba ya de deshacerse de ellos. Con este fin fueron censados en Antequera 337 esclavos varones mayores de diez años (9) y algunos meses después otros 102 en Alcalá la Real (10). Aunque los anteriores proyectos hubiesen fracasado, era lógico que se interesasen muy especialmente por los esclavos de Málaga, que constituían el núcleo más importante. El 30 y 31 de diciembre de 1581 y el de enero de 1582 los propietarios declaran sus esclavos varones ante notario.

 

CUADRO 1

 

I) Berberiscos 

 

berberisco   

2

berberisco cristiano   

117

berberisco negro cristiano

4

berberisco moro

 64

berberisco negro 

10

berberisco negro moro

4

moro

86

moro cristiano   

4

negro de nación de moros

2

berberisco mulato

1

cristiano de casta de moros

1

alarbe

8

alarbe moro

1

alarbe cristiano  

 2

Orán

19

Melilla

 1

Tetuán

2

Túnez

5

Guaharan

14

Tremecén 

1

 

348

II) Negros de África Occidental

 

negro de Guinea

17

negro de nación portuguesa

3

 

 20

III) Americanos

 

indio   

2

India de Portugal

1

negro de la India de Portugal 

1

 

4

IV) Judíos

 

judíos

1

 

1

V) Turcos

 

turco

1

Constantinopla

1

 

2

VI) Moriscos

 

morisco

44

morisco en administración 

10

 

 54

VII) Varios nacidos en España

 

nacido en Málaga 

50

nacido en Córdoba

1

nacidos en Vélez-Málaga

1

nacidos en Hinojosa (¿del Duque?)

1

nacido en Luque (Córdoba)

1

nacido en Cártama (Málaga)

1

nacido en Peñaflor (Sevilla)       

1

nacido en España

8

 

64*

VIII) Otros

 

musulmán

4

Cristiano

 5

Hijo de cristiano viejo  

2

 

11

Total

504

* berberiscos 

9

negro

7

mulato 

7

de nación de moros

 4

sin precisar

37

                      

 

El primer grupo de datos concierne al origen de los esclavos, que se conoce en 493 casos; la categoría otros que figura en el cuadro I es demasiado vaga como para que le dediquemos ningún comentario. Comprobamos que son minoría los esclavos nacidos en territorio español, apenas la cuarta parte (el 23,9%) de la muestra. Un censo global que incluyese a todos los negros y todos los moriscos modificaría algo las proporciones, pero no de manera sensible. Entre los moriscos, hay diez declarados en administración, lo que revela la ambigüedad de esta condición. Se trata de menores que fueron confiados a particulares tras la sublevación de la Alpujarra de 1568­1570. Teóricamente son libres, pero es tal su dependencia que no resulta difícil el paso de esta situación a la de esclavo (11). La categoría de varios nacidos en España agrupa a los esclavos de la segunda generación o más. Sabemos que los hijos de los esclavos lo son a su vez según la regla fructus sequitur ventrem. que ilustra muy bien nuestro documento, ya que uno de cada ocho esclavos lo es por su ascendencia. Casi todos los nacidos en Málaga permanecieron probablemente en la casa donde trabajaba uno de sus padres. Los otros no parecen venir de muy lejos, de las provincias de Málaga, Córdoba o Sevilla. Los no nacidos en Andalucía, si es que los hay, son una excepción.

 

Así pues, el abastecimiento exterior es fundamental. Entre los que vienen de fuera predominan los berberiscos. Si admitimos que los términos berberisco. moro y alarbe son más o menos equivalentes (aunque moro pertenece también a otro registro, el de la religión), más del 70% de los esclavos de Málaga, víctimas del corso y de las razzias. llegan de todas las zonas del Magreb, como sugieren los escasos nombres de localidades citados en el manuscrito. ¿Pero acaso no debe la ciudad de Málaga a su situación unas relaciones privilegiadas con Berbería, que le valieron el calificativo de gran estación reguladora? Málaga abastece a la Goulette, Melilla, Vélez de la Gomera etc.

 

El intenso tráfico entre las dos orillas del Mediterráneo trae consigo una considerable afluencia de esclavos berberiscos al mercado de Málaga. Esta característica no se repite en Valencia, donde los negros africanos aventajan en número a los contingentes de moriscos y berberiscos, de igual importancia (12). En cambio en Málaga, hacia la década de 1580 -¿qué ocurriría en otras épocas?- los negros de Guinea o de Angola parecen contar muy poco y aún menos los turcos o los indios.

 

Ya he aludido a los aspectos religiosos subyacentes en el cuadro de los orígenes geográficos. En efecto, los administradores encargados de registrar a los esclavos suelen mezclar los criterios geográficos, religiosos y raciales. Sumando las veces que se menciona la palabra moro o musulmán, habría 159 personas que según lo anterior profesan el Islam. Esta estimación es plausible, ya que podemos compararla con el total de esclavos con nombre musulmán, 189, frente a los 359 que tienen nombre cristiano. La diferencia entre los 159 de una lista y los 189 de la otra responde en parte a que se mencionan más veces los nombres 548 que los orígenes geográficos 504.

 

Primera observación interesante, los musulmanes ocupan un puesto bastante importante (el 34,5%) entre los esclavos de Málaga, lo que confirma que no todos están bautizados. En segundo lugar, de la confrontación de los dos grupos de nombres extraemos bastante información. Los musulmanes, aunque están en minoría, disponen de un abanico más amplio: hay 73 nombres para 189 personas, mientras que los 359 cristianos responden solamente a 49 nombres. Los diez nombres más frecuentes entre los musulmanes representan el 63% del total y el 73% entre los cristianos. De hecho, en el primer caso sólo existen dos concentraciones significativas, pero no excepcionales, ya que en Valencia los datos son similares; hay una fuerte concentración en torno a Ahmed-Hamete, otra en torno a Alí. La variedad de nombres refleja la libertad a la hora de elegirlos.

 

LOS NOMBRES CRISTIANOS

Juan....................................... 90............................................ Rafael                                2

Francisco................................. 33............................................ Graviel

 Diego..................................... 28............................................... Jorge

Alonso....................................  22............................................ Marcos

Pedro...................................... 17.......................................... Salvador ­

Luis........................................ 17......................................... Melchior ­

Miguel..................................... 15.............................................. García

Andrés..................................... 15........................................ Ambrosio                                1

Cristóbal.................................. 13.............................................. Felipe ­

Antón..................................... 12... .......................................... Lucas

Gaspar..................................... 9............................................ Pascual

Hemando...................................7........................................... Esteban

Martin...................................... 6............................................. Tomás

Jerónimo................................... 5............................................. Lázaro

Agustin..................................... 5............................................. Alvar

Bartolomé.................................  5........................................... Cardillo

Baltasar.................................... 4............................................ Chacón ­

Sebastián...................................4............................................. Matías

Domingo................................... 4............................................... Julián ­

Antonio.................................... 3............................................. Álvaro ­

Lorenzo.................................... 3...........................  ......... Juan de Dios ­

Jusepe...................................... 3..................................... Juan Alonso ­

Manuel...................................... 3.................................... Juan Esteban ­

Gonzalo..................................... 3.......................................... Por Juan ­

Mateo....................................... 2

 

LOS NOMBRES MUSULMANES

Hamete.................................. 62

Ali.......................................... 14

Amar........................................ 9

Solimán.................................... 8

Muca........................................ 6

Hamón..................................... 5

Iza............................................ 5

Abdala...................................... 4

Almanzor................................. 3

Belcacin................................... 3

Abrahem.................................. 2

Alique........................................ ­

Beley......................................... ­

Brane......................................... ­

 

Hacen........................................ ­

Hacuz......................................... ­

Turquello................................... ­

Adiago……………………………..    1

Ahor.......................................... ­

Arahon...................................... ­

Atoman..................................... ­

Aya............................................ ­

Azar........................................... ­

Bara........................................... ­

Barba......................................... ­

Barcahami.................................. ­

Bechel........................................ ­

Belcas........................... ............. ­

Benaguardel.................. ………...­

Benzabe........................ …………   1

Benzalá........................ ­…………

Berhulla........................ ­…………

Bezln............................ ­…………

Birgima........................ ­…………

Bucar............................ ­…………

Buliasim....................... ­…………

Buri.............................. ­…………

Busayna........................ ­………...

Buxava......................... ­………...

Calem........................... ­………..

Cali.............................. ­………..

Casri............................. ­………..

Cayde........................... ­………..

Daho............................ ­………..

Duma...............................................

Enhadais.........................................

Estadala ..........................................

Gicagua................................... ­

Guali................................................

Hubu................................................

Jusefel..............................................

Macaud...........................................

Macote .............................................

Malaqué...........................................

Marzoque .......................................

Mazar..................... ................

Mendaz ...........................................

Moxalfa...........................................

Mucahad ........................................

Mucpa..............................................   1

Mustaphá.......................................

Nacón..............................................

Nuce.................................................

Onzar...............................................

Rahamon........................................

Salou................................................

Samazo............................................

Turqui..............................................

Usa....................................................

Varca................................................

Vendeyza ........................................

Villaco..............................................

Zaharillo.........................................

 

El nombre cristiano es el resultado de varios factores. Impuesto por el amo o el cura, refleja en primer lugar, como sedala Jacques Heers, la importancia que se concede a la conversión (13). Esta observación puede aplicarse tanto a los libres como a los esclavos; buena prueba de esto son los bautismos colectivos y forzosos de los moriscos en 1501-1502, manifestación extrema de este fenómeno (14). Los diez primeros nombres suman el 89,8% del total. Pero la escasa variedad de nombres cristianos es algo general en el siglo XVI. Para medir la espe­cificidad de la muestra que nos ocupa, es preciso comparada con otras que abarquen grupos de diferentes características. Habla por si solo el que las listas de nombres más utilizados en 1561 en dos parroquias de Granada, la de San Juan de los Reyes, poblada principalmente por moriscos, y la de San Cecilio, por cristianos viejos, se diferencien en muy poco de la de los esclavos de Málaga en 1581.

 

 

San Juan de los Reyes           San Cecilio             esclavos de Málaga

 

Juan

14,2%

Juan

16,9%

Juan

25,1%

Alonso

9,5

Pedro

9,3

Francisco

9,2

Miguel

6,7

Francisco

8,4

Diego

7,8

Diego

6,4

Alonso

8,2

Alonso

6.1

Francisco

5,7

Diego

7,4

Pedro

4,7

Luís

5.7

Luís

4,3

Luís

4.7

Pedro

4,6

Miguel

3,4

Miguel

4,2

 

 

 

 

 

 

Total

52,8%

 

57,9%

 

61,8%

 

Los mismos siete nombres figuran en los siete primeros puestos de las tres listas y representan en conjunto más de la mitad de los grupos considerados. Así pues, la polarización no es exclusiva de los esclavos, sólo algo más acusada debido a que el nombre de Juan es el más frecuente.

 

Los detalles referentes al aspecto físico son más escasos, por lo que la información que podemos extraer es inevitablemente limitada. 128 esclavos pertenecen a las categorías de negros 70) blancos 36 y mulatos 22. La mayor parte de estos últimos, fruto de uniones de esclavos, nacieron en Espada, aunque aparecen seis berberiscos junto a éstos. Los negros proceden de muy diversos lugares. Hay, además de guineanos, cuya presencia no nos sorprende, berberiscos y algunos esclavos nacidos en Andalucía. Entre los blancos hay berberiscos y esclavos de la segunda generación. Por último, existen once indicaciones dispersas acerca de personas de piel más o menos morena (15). Los esclavos de Málaga son el testimonio de una incesante mezcla, en el Magreb y en España, de las poblaciones llegadas de todos los confines de la tierra.

 

Centrémonos en lo esencial. ¿Qué trabajos desempeñan los esclavos? Hoy día se considera de común acuerdo que el esclavo es en España, en la época moderna, "un lujo", según la expresión de Bartolomé Bennassar, recogida por Claude Larquié, quien afirma refiriéndose a Madrid que "el esclavo tiene una función de servicio y de prestigio, incluso decorativa" (16). Aunque el documento no sea exhaustivo en cuanto a las actividades de los propietarios de esclavos en Málaga, podemos partir de los 162 casos en que se menciona la profesión o calidad de éstos, lo que nos permite hacer una primera aproximación a la cuestión.

 

PROFESIÓN Y CALIDAD DE LOS PROPIETARIOS DE ESCLAVOS

Sector primario

 

Sector secundario

 

Hortelano

1

Bizcochero

1

Labrador

5

Cenachero

1

Labrador y criador de

 

Cerero

2

Ganado

1

Confitero

3

 

----

Cordonero

3

 

     7

Curtidor

2

Ensamblador

1

e) administración

 

Espadero

1

Alcalde

1

Espartero

5

Alguacil

1

Gorrero

1

Bachiller

2

Odrero

1

Comendador

2

Ollero

2

Corregidor

1

Pastelero

2

Correo Mayor

1

Platero

2

Escribano

5

Tintorero de Seda

1

Jurado

8

Tundidor

1

Licenciado

4

Vainero

1

Procurador

1

Zapatero

2

Regidor

11

Zurrador

1

Veedor

1

 

 

Veedor del Peñón

 1

 

33

1) clero

 

Sector terciario

 

Beneficiado

2

a) comercio

 

Canónigo

4

 

Chantre

1

Carnicero

1

Clérigo

7

Cortador de Carne

2

Mercader

11

Contador del Obispo

1

Mercader de Especeria

1

Cura

1

Mercader de Lenceria

2

Obispo

1

Sedero

1

Racionero

3

Tabernero

1

Religiosa

1

 

-

b) ejército y marina

 

 

90

Arcabucero

1

Otros

 

Armador

2

Viuda

12

Capitán

3

Don

9

c) sanidad

 

Doña

7

Barbero

1

Mayordomo (en nombre de

Boticario

1

su señor)

3

Médico

1

Biolero?

1

 

 

Maese?

1

d) personal doméstico

 

 

 

Mayordomo

2

 

 

 

Los datos que ofrece el cuadro reflejan la importancia de dos factores dominantes que no son específicos de la provincia de Málaga. Por una parte, los propietarios de esclavos ejercen actividades pertenecientes sobre todo al sector terciario, Los eclesiásticos, al menos los seculares, y los miembros de la administración -nobles o plebeyos- predominan, más aún si les sumamos todos los calificados de don o doña, que con toda seguridad proceden de los mismos círculos de la nobleza y de la burguesía locales. El corregidor, el obispo, los canónigos de la Catedral, los concejales poseen uno o varios esclavos. Por otra parte, los propietarios son ricos. El esclavo, mercancía costosa, representa un capital seguro. Si en 1538 un esclavo negro, varón, de veinticinco a treinta años, valía ya más de cincuenta ducados, en 1600 el precio de un niño de nueve años oscilaba entre sesenta y noventa ducados, y el de un adulto pasaba de los cien ducados, precios comparables a los registrados en Córdoba en la misma época (17). Señalemos no obstante que una quinta parte de los propietarios de esclavos malagueños pertenecen a la artesanía y que algunos son campesinos. El hecho en si mismo es interesante. El esclavo, a pesar de su coste social, es conocido y utilizado por todas las capas sociales. Recojo aquí las conclusiones de los estudios más recientes, los de Juan Aranda Doncel y Vicente Graullera Sanz. Este último llega a afirmar que "muchos amos de esclavos eran de profesión labradores..." (18).

Pero hay que evitar extraer conclusiones definitivas basándose únicamente en los datos sobre los propietarios. Creo que se ha establecido muy precipitadamente una correlación entre propietario noble o eclesiástico y esclavo doméstico. Nuestra investigación arroja nueva luz sobre este importante punto porque en 534 casos podemos precisar el trabajo impuesto al esclavo, distribuyéndose del siguiente modo:

 

sector primario                    118

sector secundario                 45

comercio                               9

trabajo mixto                       69

(casa-campo)                       41

(casa-jornal)                        17

(casa-ciudad)                        1

(jornal-campo )                     4

(casa-campo-jornal)               6

a jornal                               97

sirve en casa                      159

sirve en lo que le manda        5

galeote                                 2

 

Es sorprendente el contraste con el cuadro anterior, cuyos límites y lagunas se evidencian inmediatamente. 118 esclavos realizan faenas agrícolas; otros 51 dedican a ello parte de su tiempo. Estas 169 personas representan ya el 31,6% de la muestra. Si a estos les sumamos los 46 (45 + 1) que trabajan como artesanos (el 8,6%) y los 9 que trabajan en el comercio (el 1,7%), el total, 224 esclavos, es aproximadamente la mitad de la muestra, es decir, el 41,9%. y aún sería preciso examinar las nociones, más difíciles de definir, de jornal y de servicio de casa. El jornal es el trabajo de una jornada. Tras esta expresión hemos de ver una práctica, la del propietario que alquila a diario al esclavo, a la que no se le ha prestado atención. De sus modalidades se sabe muy poco. Pero podemos suponer que el salario obtenido se repartía entre el amo y el esclavo, de lo cual salían beneficiados ambos, ya que esto permitía al esclavo ir reuniendo un peculio que utilizaría para su rescate (19). ¿A. quiénes se alquilaban los esclavos? En Málaga, como en otras partes, esta mano de obra no cualificada se dedicaba a los trabajos más pesados, especialmente a los relacionados con el tráfico portuario.

 

Quizá también se recurría a ellos para las campañas agrícolas, las de la siega y la vendimia. Así pues, constituía una ayuda valiosa y apreciada en todos los campos. Indudablemente, la situación de los 125 esclavos a jornal, 102 de ellos en dedicación exclusiva, no tenía nada de envidiable.

 

El servicio de casa es una expresión muy ambigua. Significa que el esclavo trabaja en el domicilio de su amo y nada más que eso. Ciertamente, muchos de los que se encuentran en esta situación se dedican a las faenas domésticas. Pero no todos. Es curioso comprobar que la mayor parte de los artesanos y tenderos enumerados en el cuadro, como el zapatero Juan de Salinas o los alfareros Alonso Rodríguez y Francisco Martín declaran que sus esclavos "sirven en casa". El pastelero Pedro Nieto precisa que Mustafa, de cuarenta años, "le sirve en su casa de lo que ha menester". Cabe pensar que no actúan de modo diferente a sus colegas, que no han de buscar así aprendices en otra parte. De modo que hay que elevar sensiblemente el número de esclavos empleados en actividades artesanales o comerciales.

 

 

Así pues, más de dos terceras partes de los esclavos malagueños varones participan en el sistema de producción. Distan mucho de desempeñar la función decorativa que tradicionalmente se les asigna, acerca de lo cual habría que reflexionar. ¿Hemos de concluir que se trata de un fenómeno excepcional o volver a examinar el documento entero? Me inclino por lo segundo, por varias razones que conviene analizar. Málaga acusa quizá algunos rasgos particulares debido a su función portuaria, pero Cádiz,. Sevilla, Alicante o Valencia, donde hay importantes contingentes de esclavos, comparten con ella esta característica.

 

Probablemente, el recurso del jornal está extendido en todas las ciudades. Además, con demasiada frecuencia se olvida que las ciudades del Antiguo Régimen son ciudad y campo al mismo tiempo. La oligarquía basa su poder en la posesión de la tierra. Al noble o al eclesiástico le satisface tener esclavos trabajando en sus tierras. Esto es patente en las ciudades agrícolas (Antequera, Archidona, Osuna, etc.), que tanto abundan en Andalucía: Según Pedro de Deza, presidente del Consejo de Población del reino de Granada, los habitantes de Antequera afirman que los esclavos "son útiles y necesarios para la labor del campo y que hay mucha necesidad dellos por la falta de trabajadores que han salido para poblar en este reino y otros que murieron en la guerra"(20). Pero este fenómeno no es menos manifiesto en Málaga: los curas Pedro López, Gil Antón de Padilla y Alonso de la Pena, tienen cada uno un esclavo "que sirve en el campo"; Baltasar de Salazar, .notario, es propietario de Juan, de veinticuatro años, "que le sirve en el campo en su heredad e lo envió a la ciudad de Antequera por trigo"; Mateo Provincial, procurador, tiene a Mateo, de dieciocho años, "para servicio de casa y viñas"; Juan Vázquez de Loaisa, regidor, tiene tres esclavos, Belcacin, de veinte años, "que sirve a jornal"; Cristóbal, de veinticinco, "que sirve en el campo" y Lorenzo, de dieciséis "que le acompaña". Málaga reúne, en suma, todos los ingredientes favorables a la proliferación de la esclavitud.

 

Esta impresión se ve corroborada por excelentes testimonios que describen el trabajo del esclavo en Málaga hacia 1580. La decisión de expulsar a los esclavos tropieza con la oposición de las autoridades municipales, civiles y eclesiásticas. Surge una violenta polémica entre el Corregidor, que trata de hacer aplicar la medida y algunos regidores que se manifiestan en nombre de la ciudad. Esta lleva a unos y otros a redactar numerosas cartas o informes donde se describen los trabajos que se confían a los esclavos. El documento más relevante es el redactado por el capitán Fortunio de Arteaga, regidor, que denuncia la ceguera del Corregidor en este asunto (21). Va demostrando pacientemente -no sin alguna exageración que otra, ya que la causa así lo exige- que el papel económico que desempeña la mano de obra servil es esencial para la ciudad. Recuerda que la construcción naval, las operaciones de carga y descarga de los barcos, la confección de todos los objetos de esparto necesarios para la Marina Real, las grandes obras públicas, considerables tras las inundaciones y el terremoto sufridos en 1580­1581, el mantenimiento de los caballos que utilizan los hombres de armas en las operaciones de vigilancia de la costa, las faenas agrícolas, dependen de los esclavos. Su ausencia es catastrófica, porque ningún hombre libre quiere asumir ciertas tareas que ellos realizan y que se consideran viles e ingratas.

 

Hay una última función específica de la esclavitud malagueña, destacada por el regidor Arteaga. El esclavo berberisco se utiliza como moneda de cambio para el rescate de los cristianos cautivos en la otra orilla del Mediterráneo. Subraya atinadamente que la posibilidad de canje queda suprimida desde el momento en que los esclavos berberiscos han sido expulsados en dirección a Castilla. Con ello evidencia la existencia de un impor­tante mercado de esclavos en Málaga que el censo también evoca de una manera alusiva y elocuente a la vez. Seis de los propietarios que se presentan declaran que los esclavos que están en su poder los han comprado en nombre de un tercero que reside en otra ciudad (Sevilla, Vélez-Málaga) o que los tienen simplemente para venderlos (22). Por consiguiente, la presencia de una importante minoría musulmana entre los 575 esclavos de nuestro inventario obedecería en parte a la función de centro de redistribución que poseía Málaga.

 

Tal como aparece en Málaga, a finales del siglo XVI, el papel reservado al esclavo responde a una lógica que suponemos extendida. Las dos terceras partes de los 548 hombres cuya edad conocemos, tienen entre 15 y 35 años, y la edad media de este grupo es ligeramente superior a veintiséis años. La juventud, la robustez de los esclavos, los hace aptos para los trabajos más penosos, más agotadores, de los que sólo se libra una minoría que está principalmente al servicio de las familias más importantes, donde hay palafreneros, lacayos y pajes junto a los que desempeñan tareas domésticas menos definidas. Pero las labores propias de la casa incumben principalmente a las esclavas. Hay establecida una división racional de las competencias que tiene en cuenta el sexo, la edad y la capacidad física.

 

Así, junto al interés del noble o del burgués por aparentar y afirmar su rango, la esclavitud tiene claras motivaciones económicas. Comprar un esclavo es una operación costosa a la que no pueden acceder amplios sectores de la sociedad. Pero implica cierto riesgo para el particular que llega a realizarla. El salario de un jornalero agrícola o de un obrero -aproximadamente setenta ducados al año hacia 1580- no puede compararse con la baja remuneración que eventualmente recibe el esclavo. Son pocos los peligros (fuga, delincuencia o muerte prematura del esclavo) que acechan al propietario, Un solo individuo de los enumerados en el documento malagueño de 1581 está declarado prófugo y otro se halla en la cárcel. El regidor Arteaga no cesa de declarar, a lo largo de su alegato, que el trabajo del esclavo es poco oneroso. Si quiere, el propietario puede amortizar su inversión en pocos años. El esclavo constituye una renta más.

 

La mejor prueba del provecho que obtienen de ellos está en la fuerte y unánime oposición de los habitantes de Málaga a la expulsión. Alegan un doble argumento: los esclavos berberiscos demuestran una lealtad a toda prueba y su presencia es indispensable para la economía de la ciudad. ¿Cómo prescindir de una mano de obra tan útil para el Estado como para los particulares? ¿Acaso no hay en Málaga por lo menos 351 propietarios de esclavos varones, lo que representa más del 12% de los cabeza de familia? Francisco Pacheco, obispo de la ciudad, propietario de siete esclavos, resume la opinión común con esta fórmula: "quitar en Málaga el servicio de los esclavos es quitar en Castilla la Vieja el servicio de la gente libre" (23).

 

Número de esclavos que posee cada propietario

   226                                       propietarios tienen   1 esclavo

   73                                         propietarios tienen   2 esclavos

   30                                         propietarios tienen   3 esclavos

   12                                         propietarios tienen   4 esclavos

   4                                           propietarios tienen   5 esclavos

   1                                           propietario tiene      6 esclavos

   2                                           propietarios tienen   7 esclavos

   2                                           propietarios tienen   8 esclavos

   1                                           propietario tiene      9 esclavos

 

Media: 1,64 esclavos por propietario

 

Finalmente, prevalece la política sobre la economía; los esclavos son dispersados. Pero probablemente los malagueños lograron reponer sus existencias rápidamente. Sea como fuere, la tenacidad que demostraron en esta circunstancia nos obliga a plantear el problema de la esclavitud en la España moderna desde un nuevo ángulo. El esclavo es una mercancía valiosa porque hay una gran demanda de mano de obra. En cierta medida, refleja la buena marcha de la economía. Por ello, sería provechoso diversificar los estudios del fenómeno y considerar al esclavo como un inmigrante forzoso. Realiza trabajos similares a muchos de los que desempeñan los inmigrantes libres. No cabe duda de que seria muy interesante confrontar los dos componentes de la inmigración, la voluntaria y la forzosa, considerando sus formas, volu­men, implantación geográfica, especialización y evo­lución.

 

 

APÉNDICE

 

El Capitán Fortunio de Arteaga vecino y regidor de la ciudad de Málaga en nombre de ella digo que vuestra majestad envió una real cedula en la cual se mandaba al corregidor de la dicha ciudad que dentro de treinta días hiciese salir de ella y meter la tierra adentro veinte leguas fuera del reino de Granada todos los esclavos berberiscos cristianos y moros varones de catorce años arriba según mas largamente en la dicha cedula se contiene de la cual en nombre de la dicha ciudad suplico y hallando con el debido acatamiento pida se suspenda y mande que no se guarde por las causas siguientes.

 

Lo primero porque en la dicha ciudad solamente hay ciento y ochenta y cinco esclavos moros y setenta y ocho esclavos cristianos como parece por este registro que de ello ha hecho don Pedro Zapata de Cárdenas corregidor de la dicha ciudad de los cuales cristianos la mayor parte son casados y muchos con cristianos viejos y otros viejos de mucha edad y la mayor parte de ellos nacidos en la dicha ciudad y hijos de cristianos viejos muchos de ellos y todos buenos cristianos de quien jamás se ha entendido cosa en deservicio de Vuestra Majestad y en daño de la dicha ciudad y para tan poco numero de esclavos hay más de ocho mil hombres de pelea en la dicha ciudad.

Lo otro Vuestra Majestad no fue informada en particular de las causas que militan para no conceder la dicha cedula y así sabrá vuestra majestad que asiéndose echado bando el año pasado de mil y quinientos y setenta y uno en el fervor de la guerra de el reino de Granada para que saliesen de el dicho reino todos los esclavos.

 

Lo otro porque habiendo el dicho don Pedro de Cárdenas informado a Vuestra Majestad de el numero de esclavos que había en la dicha ciudad el año pasado de mil y quinientos y ochenta hizo relación que la dicha ciudad no se podía servir sin los dichos esclavos berberiscos y que seria bien que a cada vecino quedase uno de ellos para su servicio lo cual Vuestra Majestad mando y después por otra relación que el dicho corregidor hizo y Pedro Verdugo proveedor de vuestras armadas y fronteras de que no convenía guardarse la dicha cedula por las causas que se representaron. Vuestra Majestad la mando suspender y mando al dicho don Pedro Zapata de Cárdenas que para tratar acerca de los dichos esclavos de la forma y orden que se podría tener para la seguridad de adelante se juntase con el proveedor Pedro Verdugo como parece por la dicha cedula y suspensiones de ella despachadas por el consejo de guerra de que hizo presentación. De lo cual el dicho corregidor no ha hecho declaración a Vuestra Majestad, antes sin juntarse con el dicho proveedor ni dar noticia a la dicha ciudad y sin ocasión de riesgo de ella ni de alteración de los dichos esclavos hizo información secreta con testigos sus criados y allegados no de letras, experiencia ni calidad, debiendo para negocio tan grave y de tan novedad como fue querer despojar a la dicha ciudad del servicio que ha tenido después de que los señores Reyes Católicos la ganaron, examinar personas de calidad y gobierno pues hay muchas en la dicha ciudad y al prelado de ella y a los oficiales que Vuestra Majestad allí tiene como son capitán y mayordomo de artillería veedor y pagador y dar noticia a la dicha ciudad y a vuestro proveedor Pedro Verdugo que tan larga experiencia tiene de el gobierno de ella para que Vuestra Majestad fuera bien informado de lo que a su real servicio con venia como lo ha sido las otras veces que se ha tratado de los dichos esclavos como esta dicho la cual dicha información demás de ser en grande deservicio de Vuestra Majestad y su real hacienda y en total destrucción de aquella republica es contra lo que el dicho corregidor representa de que la dicha ciudad no se puede servir sin esclavos y que seria bien que cada vecino tuviese uno que a esta respecto avía de haber en la dicha ciudad casi cuatro mil esclavos por ser como son otros tantos vecinos.

Lo otro importa mucho al servicio de Vuestra Majestad y de sus reales armadas y fronteras que haya los dichos esclavos en la dicha ciudad porque con ellos se hazen les embarcazones de todos los bastimentos municiones y artillería que Vuestra Majestad manda proveer lo cual no se puede hacer por hombres libres porque no los hay en la dicha ciudad a causa de que es tierra muy necesitada si algún forastero a ella acude escondisimo de ser soldado y se embarca luego no quieren sujetarse a cosas bajas de ganapanes que es de lo que sirven los dichos esclavos ni los naturales de aquella tierra hacen el dicho oficio porque son gente política que solo se precian de ser muy buenos soldados y servir a Vuestra Majestad en los continuos rebatos que tienen como es notorio.

 

Lo otro cuando haya algún hombre libre para hacer las dichas cargazones son tan pocos que primero se pasaria el buen tiempo y que se hiziesen lo cual es de gran consideración por el riesgo de la playa y fronteras que muchas vezes tienen necesidad de ser con presteza socorridos de mas de el cual dicho riesgo costara por a Vuestra Majestad cuanto tanto mas hacerse las dichas cargazones por hombres libres que no haziendose por esclavos como todo se ha visto por experiencia despues que Vuestra Majestad mando sacar y se han sacado de la dicha ciu­dad los dichos esclavos.

 

Lo otro las rentas del almojarifazgo y alcabalas de Vuestra Majestad perderán en cada un año mas de tres mil ducados por­que cesara el trato ventas y reventas de los dichos esclavos en la dicha ciudad y cesaran en las fronteras las cabalgadas y correrías en que los cautivan las cuales hacen los soldados por su principal grangeria y los envian a vender a la dicha ciudad por trueque de bastimentos y allí siempre tienen buen despacho a causa de que muchos los compran para rescatar a trueque de ellos captivos cristianos y aviendolos de desterrar tan lejos de la dicha ciudad cesaran las dichas cabalgadas y ventas y se perderan las dichas rentas, los arrendadores de las cuales ya han pedido descuento despues que los dichos esclavos se sacaron.

 

Lo otro es daño muy notable por lo que toca al oficio de la esparteria el cual cesaria faltando de la dicha ciudad los dichos esclavos porque cristianos libres jamas en la dicha ciudad tal oficio han hecho ni lo quieren hacer por ningún precio por ser el mejor de el dicho esparto oficio tan vil y de tan excesivo trabajo y que por castigo a los dichos esclavos los hechan con hierros a majarlo y cesado el dicho oficio es en gran deservicio de Vuestra Majestad y de sus reales armadas y fronteras porque mediante los dichos esclavos que lo hacen se hacen en la dicha ciudad con gran brevedad los peltrechos para los navíos, armadas y fronteras de Vuestra Majestad como son xarcias, amanas, cuerdas, gumeres, cabos, esteras, espuertas y todo lo demas tocante al dicho oficio y asi pocos dias ha haviendose mandado hacer para la jornada de Alarache gran cantidad de espuerta s trallas y otras cuerdas de esparto de despacho con grandisima brevedad y muy poca costa en la dicha ciudad por haber los dichos esclavos y si los dichos peltrechos se huvieran de hacer en todos los demas lugares de la costa no se pudieran hacer sino con gran dilación ya costa doble de1a vuestra real hacienda y si cesase el dicho oficio como es de fuerza se perderá la renta del alcabala de el. Lo otro la dicha ciudad tiene gran necesidad de los dichos esclavos para servirse de gastadores de ellos para obras publicas de allanar plazas y padestros y hacer otras fortificaciones y terraplanes y limpiar y des anegar calle como lo han hecho estos dos años pasados en muchas partes de la dicha ciudad y su alcazaba donde habia grandisima necesidad de los dichos reparos respecto de el diluvio y terremoto que en la dicha ciudad sucedieron y asi se ha visto de cuan gran utilidad sean en ella los esclavos porque con licencia de el ordinario trabajan en dias de fiesta en las dichas obras por ser tan importantes y necesarias lo cual hacen sin interes alguno y los dueños huelgan de darles los tales dias y si las dichas obras hubiesen de dar con jornaleros gente libre costarian a Vuestra Majestad y a la dicha ciudad muchos millares de ducados y no se haria con la brevedad que conviene.

 

Lo otro porque el mayor trato con que la ciudad se sustenta es el de la mar por las muchas mercaderias que se embarcan y desembarcan por el puerto de la dicha ciudad las cuales embarcazones no se pueden hacer por hombres libres por las causas que estan dichas y si faltasen los dichos esclavos que hacen el dicho ministerio cesara el dicho trato o la mayor parte de el y se vema a despoblar mucha parte de la dicha ciudad.

Lo otro porque quien asegura la costa de la mar de la dicha ciudad y su termino de navios corsarios moros y turcos que no hagan daño son la gente de caballo que en la dicha ciudad hay los cuales a su costa sin que Vuestra Majestad les mande pagar sueldo como lo paga en todos los demas lugares de la costa de la mar corren los rebatos y guardan la dicha costa para lo cual crian muchos caballos los cuales los crian y curan los dichos esclavos y si Vuestra Majestad los manda echar de ella cesara de todo punto la dicha caballeria porque no habra quien tenga ni crie caballos a causa de no tener esclavos que los curen ni haber para ello otras personas y correra gran riesgo la costa y no se podra andar con seguridad por ella y habra necesidad que Vuestra Majestad mande poner caballeria de guarnicion en la dicha ciudad como la hay en las otras partes de la dicha oosta que sera a mucha costa de vuestra real hacienda lo otro la mayor parte de la labor de las heredades crias de ganados y cosechas de pan que la dicha ciudad tiene se hace por los dichos esclavos por no haber otra gente que lo haga y si echasen de ella se vernian a perder las dichas heredades labor y crias de ganados y la mayor parte de ello lo cual ha comenzado y a mostrar la experiencia porque por haber salido los dichos esclavos de la dicha ciudad en cumplimiento de la real cedula se quedan este año mucha cantidad de heredades por labrar.

Lo otro faltando los dichos esclavos de la dicha ciudad rescibiran gran daño los cautivos cristianos que estan en la berberia porque muchos de ellos se contratan y rescaten por trueque de cautivos moros con mucha facilidad estando en la dicha ciudad la cual no se hara saliendo de ella porque allí es el trato de la berberia y estando metidos la tierra adentro tantas leguas de la dicha ciudad y en parte diferentes cesa la dicha comodidad y podra ser volverse moros algunos de los cautivos cristianos viendose faltos del remedio de su libertad especialmente los que son de poca edad.

 

Lo otro en la dicha ciudad no hay gente libre de quien los caballeros y vecinos de ella se puedan servir de pajes, lacayos. ni para otros servicios todo lo cual hacen los dichos esclavos por­que los vagamundos que a la dicha ciudad acuden son gente perdida desnudos y picaros que solo acuden a servir en las jabegas o de vergantes de los cuales demas de no tener habito para servir no se puede hacer confianza porque si alguna persona los coge para el servicio de su casa roban a la tal persona porque los dichos vagamundos picaros y vergantes son la escoria de la gente y los que no consienten ni caben en parte alguna y acuden a las dichas jabegas por ser oficio tan vil y de holgazanes.

 

Lo otro despues que los dichos esclavos en virtud de la dicha real cedula se han sacado de la dicha ciudad no hay servicio y esta perdida y si no volviesen se destruira y despoblara mucha parte de ella por haber muchos vecinos que no tienen mas hacienda de el ganado o heredades que los dichos esclavos les´ gobiernan y asi se han ya salido de la dicha algunos vecinos con sus ganados y esclavos.

 

Lo otro en la dicha ciudad no hay turcos ni moriscos natura­les de el reino de Granada sino solamente los dichos ciento y ochenta y cinco moros berberiscos desarmados y de parte que no son exercitados en guerra porque son de los que se cautivan por la via de Oran y Melilla todos pastores y barbaros.

 

Lo otro es notorio deservicio de Vuestra Majestad y de la buena reputacion opinion y nombre de la dicha ciudad, que se entienda no se tiene por sigura, con solo ciento y ochenta y cinco moros desarmados que en ella hay, sino que ha sido menester para su séguridad meterles tantas leguas tierra adentro. La cual reputacion y credito en casos de guerra es de mucha importancia y no dar ocasion a perderlo. Asi para los enemigos pues muchas veces la opinion pelea como para sustentar y conservar los amigos y los moros concebiran flaqueza de la fortaleza y opinion de la dicha ciudad sin haber causa de les haber dado tal ocasion porque consideradas las fronteras que estan en las costas y marinas de todos los estados de Vuestra Majestad no hay en todas ellas cuatro lugares mas principales ni de las cualidades y reputacion que la dicha ciudad de Malaga ni de tal cerca ni de tantas fortalezas, artilleria, polvora y municiones, ni de tal poblacion y comarca, ni de vecinos tan bien armados y diestros en pelear que sirven a Vuestra Majestad con sus armas a caballo y a pie, en todas las ocasiones asi en los continos rebatos de los corsarios de la mar como en el socorro de las fronteras de Africa cuando se ofrece y como lo hizo en el levantamiento del reino de Granada todo el tiempo que duro la guerra saliendo siempre a su costa con tres mil hombres de pelea en el cual tiempo habia en la dicha ciudad asi mil esclavos moros y nunca entonces antes ni despues se ha sentido alteracion en ellos ni lo puede haber. Antes en tiempo de la dicha guerra muchos de los dichos esclavos salieron a ella con sus amos y mataron muchos moriscos y mandarlos ahora Vuestra Majestad echar de la dicha ciudad es desacreditarla y a los dichos vecinos porque se entiende se temen de ciento y ochenta y cinco esclavos moros que dentro de ella hay no .habiendo ocasion para ello y estando como esta la dicha ciudad por lo mas cerca cuarenta leguas de la berberia la mar en medio y en Argel hay mas de diez mil cristianos cautivos y nunca los meten la tierra adentro porque los esclavos en tiempo de guerra son mas importantes y de mas ayuda que en el de paz como se ha visto en las fortalezas y fronteras de Vuestra Majestad donde se han ofrecido ocasiones como en la del cerco de Oran que teniendo casi quinientos esclavos moros y estando en la tierra firme de la berberia y no habiendo sino hasta mil cristianos de pelea nunca intentaron ni convino echar los dichos esclavos por ser entonces de mas utilidad con los cuales reparaban las baterias y hacian las fortificaciones y asi en lo de Malta con los esclavos que quitaron de las galeras y metieron dentro se fortificaron y defendieron del ene­migo porque los esclavos sirven de gastadores y la demas gente queda suelta para pelear.

 

Lo otro no es inconviniente que los dichos moros esten casados pues asi esteran mas seguros estando prendados  con sus mujeres ni que se casen conforme a su ley porque tambien en Roma permite su santidad que los que no son cristianos se casen a la suya y en Oran lo permite Vuestra Majestad a los judios que alli moran y en la berberia se permite a los cautivos cristianos casarse y dezir misa y hacer los sacrificios divinos lo cual podria impedirseles si a los moros se prohibiese casarse que seria de harto mayor inconviniente y mal.

 

Lo otro no es inconviniente que los dichos esclavos anden a jornal y esten concertados con sus amos de darles un tanto cada dia como por la dicha real cedula se dice porque despues que han acabado de labrar los campos y entender en los otros ministerios de las haciendas de sus amos mejor es que anden ocupa dos y trabajan aunque sea para pagar jornal a sus amos que no esten ociosos y si el estar y comer algunos de los dichos moros por si como dice la dicha cedula parece de algun inconveniente sera suficiente remedio mandar Vuestra Majestad que esten en casa de sus amos.

 

Lo otro no porque alguna vez se haya huido algun esclavo de la dicha ciudad y pasandose a la dicha Berberia tiene de ser destruida pues de todas las partes del reino se van y huyen y lo mismo hacen los cristianos que estan cautivos en la Berberia lo cual es cosa muy ordinaria cuanto mas que las justicias de la dicha ciudad podrian remediar el dicho inconveniente si tubiesen ciudado en hacer guardar las provisiones, ordenanzas y acuerdos que la dicha ciudad tiene acerca de la guarda de los dichos esclavos como es que sus amos los tengan encerrados y aherrojados de noche y que los dueños de los barcos los dejen cada noche varados en cierta parte que la ciudad tiene señalada para ello que es de espolon donde todas les noches la dicha ciudad tiene puestas tres guardas para que no se puedan llevar barco alguno y que los dichos barcos queden sin velas y sin remos y quitados los rumbos y echados calnados y si los dichas justicias tubiesen el cuidado que son obligados acerca. de hacer guardar lo suso dicho es imposible pasarse ningun moro a Berberia ni llevarse barco y asi nunca se han ido ni lo han llevado sino cuando ha habido remision y descuido en hacer guardar lo sus o dicho la cual culpa y negligencia no es justo redunde en total destruicion de la dicha ciudad y en tan grande desservicio de su Majestad.

 

Lo otro no es. inconviniente poderse decir que los dichos esclavos se pasan a la Berberia y dan avisos porque el mismo inconviniente hay y la misma razon milita en los que pasan habiendose rescatado a los cuales Vuestra Majestad no manda impedir el pasaje, antes manda que en rescatandose se pasen y asi pasan de ordinario sin que por ello haya venido riesgo ni dafio alguno a la dicha ciudad ni a otra parte porque las cosas secretas y de importancia solo Vuestra Majestad y su real consejo las sabe.

 

Lo otro en la dicha ciudad y su tierra no hay alcarias ni cortijos donde esten esclavos moros y si alguno hay en los dichos cortijos son cristianos viejos que tienen a cargo los dichos cortijos y esclavos y asi los dichos esclavos no pueden recebtar ni encubrir a ningun morisco ni jamas en la dicha ciudad si ha sabido ni entendido que lo hayan recebtado.

 

Demas de los cuales dichos inconvenientes se siguen y han seguido otros muchos en deservicio de dios nuestro sefior por haber sacado los dichos esclavos de la dicha ciudad como son tantos divorcios y apartamientos de padres y hijos de maridos y mujeres con quien los esclavos cristianos estan casados por ser las dichas mujeres captivas y no en poder ir con sus maridos y tantos adulterios como de este apartamento se seguiran y a tantos perjuros como se ha dado ocasion unos por averiguar que eran de casta de judios otros de nacion guinea, otros menores de catorze afios, y otros descendientes de padres cristianos viejos todo por huir de ser comprehendidos en la dicha real cedula y tantas costas como de aqui se han seguido a los vecinos de la dicha ciudad con la multitud de alguaciles que el dicho corregidor ha criado y de fiscales que ha puesto para las dichas averiguaciones y penas que injustamente se han llevado y llevan por ocasion de los muchos vandos que ha echado fuera de lo contenido en la dicha cedula y veinte y cinco hombres de los dichos vecinos que puso de dia y de noche para que guardasen el alcazaba donde el dicho corregidor se subia a vivir sin haber ocasion ni costumbre para hacer la dicha guardia y tantas costas como en sacar los dichos esclavos a los dichos vecinos se han seguido que les cuesta todo lo suso dicho mas de diez mil ducados. sin otras muchas vexaciones que ´se los han hecho y estan destruidos sin se les haber permitido ser oidos. Antes el dicho don Pedro Zapata de Cardenas corregidor porque no se diese noticia de los dichos agravios y de lo que tanto a vuestro real servicio conviene impidio por todas vias que por parte de la dicha ciudad no se viniese a defender y representar a Vuestra Majestad las causas que hay por donde conviene sacar los dichos esclavos siendo como es la defensa permitida por derecho y asi puso gravisimas penas a cualquier regidor jurado o escribano que en nombre de la dicha ciudad viniese ante Vues­tra Majestad a tratar de el dicho remedio y habiendo nombrado la dicha ciudad al comendador don Pedro de Cordoba regidor de ella para el dicho efecto el dicho corregidor le prendio sin otra causa mas que por impedirle la venida y fue menester que por auto de vuestro presidente a oidores de la chancilleria de Granada se mandase que yo en nombre de la dicha ciudad viniese ante Vuestra Majestad en seguimiento de el dicho negocio como todo consta por los cabildos y testimonios que por parte de la dicha ciudad y vecinos de ella esta n presen­tados y presento.

 

Lo otro no se compadece que en tiempo de el levantamiento de le Reyno de Granada cuando la dicha ciudad tenia tantos esclavos moros dentro de ella mas de treinta mil moriscos rebelados a la redonda se mandasen echar generalmente todos los esclavos berberiscos de el dicho reino y solamente se reservasen y tolerasen los de la dicha ciudad de Malaga como esta dicho que ahora en tiempo de tranquilidad y habiendo tan pocos de los dichos esclavos y no habiendo cometido ellos ni sus amos delito alguno se manden echar y desterrar veinte leguas fuera del dicho reino de Granada que viene a ser cuarenta de la dicha dentro de la jurisdicion de la dicha ciudad de Malaga y los de Marbella, Estepona y Gibraltar que estan tambien a la lengua del agua y algunos a tres leguas de la Berberia y todos de las demas fronteras siendo las dichas fronteras de menos vecinos sin comparacion que la dicha ciudad de Malaga y no de tales murallas y fortaiezas y tambien se dejen los del Pefion Melilla y Oran que son fronteras en tierra de Berberia y estan a mas riesgo<;> y peligro del enemigo y siempre a vista de los moros y tambien se queden en todos los lugares y fronteras que Vuestra Majestad tiene en todas las marinas de mas de mil leguas de costa y que a Malaga y su tierra y corregimiento solamente se le quiten los dichos esclavos debiendo por las causas que esta n allegadas en caso que mandaran sacar de todo el reino disimularse y tolerarse con ella como se hizo en tiempo del levantamiento del dicho reino de Granada.             

 

Por las cuales razones y cada una de ellas a Vuestra Majestad pido y suplico mande suspender el cumplimiento de la dicha cedula y que no se use de ella y siendo Vuestra Majestad servido de ser informado de la verdad de todo lo suso dicho pido y suplico a Vuestra Majestad nombre y provea uno de vuestro consejo como negocio tan cualificado y pernicioso para la dicha republica que a costa de la dicha ciudad con dias y salarios vaya a averiguar todo lo suso dicho y que entre tanto se suspenda el cumplimiento de la dicha real cedula y que los dichos esclavos vuelvan a la dicha ciudad para el sustento de ella para lo cual vuestro real auxilio imploro.

 

 

(1) Archivo de la Diputación de Granada, Hacienda de San Juan de Dios, leg. 2.

(2) Ver A. -428; CL. LARQUIÉ, "Les esclaves de Madrid ¡ I´époque de la décadence (1650-1700)", Revue Historique. 1970, pp, 41-DOM1NGUEZ ORTIZ, "La esclavitud en Castilla durante la Edad Moderna", Estudios de Historia social de España. t. 11, 1952, pp. 36974; B. BENNASSAR, L ´Homme espagnol. attitudes el mentalités du XVIe au XIXe siec1e, Paris, 1975, pp. 86-95, el cual utiliza bastante la tesis doctoral de A. N´DAMBA, Les esc1aves ti Seville du XVI/e siecle, Toulouse, 1975.

(3) A. DOMfNGUEZ ORTIZ, op. cit., p. 380.

(4) 1. ARANDA DONCEL, "La esclavitud en Córdoba durante los

siglos XVI y XVII", Córdoba. apuntes para su Historia. Córdoba, 1981, pp. 149-170; "Los esclavos en Jaén durante el último tercio del siglo XVI", en Homenaje a Antonio Dominguez Ortiz. Madrid, 1981, pp. 233-251.

(5) V. GRAULLERA SANZ, La esclavitud en Valencia en los siglos xvr y xvr/, Valencia, 1978. Para Andalucia Oriental, existe el excelente articulo de N. CABRILLANA, "Esclavos moriscos en la Almería del siglo XVI", AI-Andalus. 1975, pp. 53-128; por último, para el siglo XV y

principios del XVI, contamos con varios estudios de V. CORTÉS

ALONSO, La esclavitud en Valencia durante el reinado de los Reyes Católicos (/479-/516), Valencia, 1964, y "La trata de esclavos durante los primeros descubrimientos (1489-1516)", Anuario de estudios atlánticos. 1963, pp. 23-50; también M. A. LADERO QUESADA, "La esclavitud por guerra a fines del siglo XV, el caso de Málaga", Hispania, 1967, pp. 63-88; R. SAN­CHÍS LLORENS, Aportación de Alcoy al estudio de la esclavitud en el reino de Valencia. Alcoy, 1972; A. FRANCO SILVA, La esclavitud en Sevilla y su tierra a fines de la Edad Media. Sevilla, 1979.

(6) Archivo General de Simancas (AG.S.), Cámara de Castilla, leg. 2184.

(7) AG.S., Cámara de Castilla,leg. 2182, "Relación de los mariscos libres y cautivos y en administración que hay en el reino de Granada-. He utilizado este documento en "Los mariscos del reino de Granada des­pués de 1570", Nueva Revista de Filologia Hispánica. 1981, pp. 594-608. El documento con fecha de 31 de enero de 1580 y firmado por Pedro de Castro y Arévalo de Zuazo, da las cifras de 4 esclavos varones y 208 menores en Málaga; habría que añadir 149 menores en administración.

(8). Nos proporciona la primera Gifra T. GONZÁLEZ, Censo de población de las provincias y partidos de la corona de Castilla en el siglo XV/, Madrid, 1829, p. 265; la segunda se halla en A.G.S., Contadurías Genera­les, leg. 2308.

(9) AG.S., Cámara de Castilla, leg. 2173, documento de 14 de noviembre de 1573.

(10) Id.. leg. 2175. documentos de 4 y 11 de noviembre de 1574.

(11) Se designa a estos niños como encomendados en otros muchos textos. Ver por ejemplo N. CABRILLANA, "Almería en el siglo XVI: Moriscos encomendados", Revista de Archivos. Bibliotecas y Museos. 1975, pp. 41-68.

(12) V. GRAULLERA SANZ. op. cil.. p. 135.

(13) J. HEERS, Esclaves el domestiques au Moyen Age dans le monde méditerranéen. Paris, 1981, p. 103.

(14) Ver B. VINCENT, "Les prénoms chrétiens des morisques", comunicación en el coloquio Les morisques et leur temps. Montpellier, julio 1981, incluido en este volumen con el titulo "Los nombres cristianos de los moriscos".

(15) . Los términos empleados son: membrillo cocho (4 veces), de cara moreno (2 veces), de color loro (2 veces), prieto, de color trigueño moreno de rostro (1 vez cada uno).

(16) Esta expresión ha sido empleada por primera vez por B. BEN­NASSAR, Valladolid au Siecle d´Or. Une ville de Castille el sa campagne au XVle siecle. Paris, 1967, p. 467, expresión que recoge y matiza CL. LAR­QUIÉ, op. cit.. pp. 62 Y ss.

(17) Archivo Histórico Provincial de Málaga, escribanía Cristóbal Arias, leg. 89; el 13 de febrero de 1538, Hernando de Palma, habitante de Málaga, vende a su conciudadano Juigo de Anaya un esclavo negro por 52,5 ducados de oro; en 1600, hay numerosas transacciones registradas por el escribano Carrillo, A.H.P.M., leg. 944.

(18) V. GRAULLERA SANZ, op. cit.. p. 138.

(19) Sólo tres de los 575 esclavos censados serian cortados. Este tér­mino designa a los esclavos que tienen cierta libertad de movimientos y que ahorran con objeto de pagar su rescate. Para ello les faltan a los tres esclavos 20, 30 y 50 ducados respectivamente. Otros ocho viven, según sus propietarios, fuera de la casa del dueño. Por otra parte, habría diez esclavos casados.

(20) A.G.S., Cámara de Castilla, leg. 2173.

(21) Publicamos el texto completo del documento en el apéndice.

(22) Me1chior de Valencia, que declara tener siete esclavos, indica que seis son para venderlos. Entre ellos figura un "moro ansi mismo venido de Oran que no se acuerda de su nombre que lo tiene concertado de vender a su merced el señor Corregidor para lo enviar al señor Martin Carvajal alcalde de Corte de la ciudad de Granada".

(23) A.G.S., Cámara de Castilla, leg. 2184.

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