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Publicación digital Islam y Al-Andalus

LOS PROTAGONISTAS DEL DESCUBRIMIENTO DE AMÉRICA FUERON PRINCIPALMENTE NAVEGANTES ANDALUCES PDF Imprimir E-mail
Los Andaluces
Sábado, 01 de Octubre de 2011 10:50

 

Los protagonistas de la gran hazaña del descubrimiento de América fueron principalmente navegantes andaluces.

 

http://lahistoriaquenuncanoscontaron.blogspot.com/2010/09/los-protagonistas-del-descubrimiento-de.html

 


Al repasar nombres y lugares de origen encontramos, sólo con una somera mirada, los siguientes: Martín Alonso Pinzón, Francisco Martín Pinzón, Juan Díaz de Solís, Vicente Yáñez Pinzón, Álvar Núñez Cabeza de Vaca, Vasco Núñez de Balboa, Francisco Hernández de Córdoba, Pedro de Mendoza, Gonzalo Jiménez de Quesada, Pedro Alonso Niño, Diego de Nicuesa, Juan Rodríguez Mafra, Gonzalo Guerrero,… y un muy largo etcétera.

De hecho, en 1507, por orden del rey Fernando, se celebró en Burgos una junta de las cuatro estrellas de la marina de la época: Yáñez Pinzón, Díaz de Solís, Américo Vespuccio y Juan de la Cosa. Dos de ellos eran andaluces, uno italiano y uno cántabro.

 

Réplicas de las carabelas La Niña y La Pinta y de la Nao Santa María Construidas para la Exposición Universal de Sevilla de 1992 


Ya en las dos carabelas, la Pinta y la Niña, y la nao Santa María que partieron en el primer viaje de Colón, desde el puerto de Palos de la Frontera (Huelva, Andalucía) la tripulación de aproximadamente 90 hombres, era mayoritariamente andaluza, sólo quince de aquellos expedicionarios no lo eran, algunos eran cántabros, como Juan de la Cosa propietario y maestre de la nao Santa María, quien realizaría más tarde el primer mapamundi donde se incluía América, aún si bautizar, con especial detalle de la costa suramericana entre el río Esequibo y el cabo de la Vela. Un mapamundi conocido como la carta de Juan de la Cosa, que realizó en el Puerto de Santa María (Cádiz, Andalucía), en el año 1500. Precisamente en esta carta náutica se inscribe una cartela, a la altura del territorio desconocido para la época de Centroamérica, en la que el autor escribió: “Juan de la Cosa la fizo en el Puerto anno de 1500”. Había nacido en 1460 en el seno de una familia marinera, en la localidad cántabra de Santoña, pero se trasladó pronto, como tantos otros, a Andalucía asentándose en 1496 en el Puerto de Santa María (Cádiz, Andalucía), sirviéndole la bahía gaditana de escenario a sus momentos más gloriosos, aquellos que le hicieron entrar en las páginas de la historia naval española. Encontró la muerte, acribillado por unos indígenas, el 28 de febrero de 1510, en la actual costa colombiana.

La Pinta y la Niña fueron comandadas por los hermanos Martín Alonso Pinzón y Vicente Yáñez Pinzón. Un tercer hermano, Francisco Martín Alonso fue el maestre de La Pinta. Por su parte, el piloto de la Santa María fue Pedro Alonso Niño, Francisco Niño fue grumete en la Niña, y Juan Niño fue maestre también en la Niña de la que era propietario. Los Niño participaron también en el segundo y tercer viaje colombino. Pedro Alonso Niño fue nombrado por los Reyes Católicos piloto mayor de la mar oceána como recompensa por sus servicios a la Corona. Y fue uno de los maestros que tuvo el príncipe Don Juan, el malogrado hijo varón de los monarcas Fernando II e Isabel I.

El 23 de mayo de 1492 se leía en la villa de Palos una real provisión de los Reyes Católicos, en la que ordenaban a Diego Rodríguez Prieto y a otros vecinos de la misma villa que tuvieran preparadas dos carabelas para ponerlas al servicio de Cristóbal Colón junto a la correspondiente dotación marinera. Pero existía una tremenda desconfianza para embarcarse con un Cristóbal Colón que les era desconocido. Ante esta situación los franciscanos del monasterio de La Rábida, Pero Vázquez de la Frontera, un viejo marino muy apreciado en la zona, y Garcí Fernández, un respetado físico hombre de ciencias, que había escuchado la idea de Cristóbal Colón cuando este estuvo en La Rábida en 1485, logran que Martín Alonso Pinzón, con una gran experiencia náutica y reputación, apoye la empresa colombina. Martín Alonso Pinzón toma la decisión de no utilizar los barcos que habían sido embargados por Colón y despide igualmente a los marineros que este había enrolando. Elige para la empresa colombina dos carabelas que sí considera aptas y veleras, la Pinta y la Niña, que serían costeadas por los vecinos de Palos; consigue la mejor tripulación posible con la ayuda de sus hermanos y otras familias marineras de la costa onubense, como los Niño de Moguer, y aporta dinero de su hacienda personal en la cantidad de "medio cuento" (medio millón) de maravedís.

En la documentación de los pleitos colombinos podemos encontrar los siguientes testimonios sobre Martín Alonso Pinzón:

Gonzalo Martín, vecino de Huelva:
"... [M. A. Pinzón] ... tenía fama en el tiempo que era vivo, y que por la mar ni por la tierra no tenía el Rey otro hombre tan valiente ni tan esforzado como el, e que en el tiempo que había guerra con Portugal todos los portugueses lo temían porque cada día los tomaba e los prendía e les facia mucha guerra ...."

Francisco Medel:
"... era hombre muy sabido en el arte de navegar por todos os mares, e era hombre que en todo el Reyno no había otro tan ardido para las cosas de la guerra como el, ni tan determinado ni que tanto crédito tuviese su persona para facer cualquiera cosa ..."

Juan Rodríguez Mafra:
"(...) Que muchos no osaban venir (habla desde América) porque tenían por vana aquella empresa, e que si no viniera (Colón) con Martín Alonso Pinçón, que era hombre rico y emparentado, no viniera (Colón) con la gente que vino. Y que (esto) lo sabe porque se halló en Palos cuando el dicho Almirante armó la dicha armada y no quise ir por lo tener por cosa vana."

 

 

Vicente Yañez Pinzón. Oleo de Londey,1561.Museo Naval de Madrid (España)

 

Las primeras noticias documentadas sobre Vicente Yáñez Pinzón son varias denuncias sobre asaltos a naves aragonesas, que llevó a cabo, en algunos casos junto a su hermano mayor cuando contaba quince años, desde 1477 a 1479, durante la guerra civil con Portugal, en la que los habitantes de Palos participaron y a causa de la cual hubo una gran escasez de trigo y la consiguiente hambruna. En esa situación y considerando que había órdenes reales para que se permitiera el abastecimiento de trigo que no fueron atendidas, los hermanos Pinzón asaltaron naves que transportaban trigo para que el pueblo pudiera alimentarse.

 


Los hermanos Pinzón, son considerados por los historiadores como "codescubridores de América". Y Vicente Yáñez Pinzón es reconocido historiográficamente como descubridor del Brasil. Los tres hermanos habían nacido en el pueblo andaluz y marinero de Palos de la Frontera (Huelva) en el seno de una rica familia a cuya fortuna se unía una larga tradición marinera. Durante aquella primera empresa pusieron de manifiesto tanto sus dotes marineras como su capacidad de liderazgo, resolviendo complicadas situaciones. Antes de la escala prevista en las Islas Canarias, el timón de la Pinta se rompe y aún así son capaces de seguir navegando, tal y como se nos narra en el diario de a bordo, en la relación compendiada por fray Bartolomé de las Casas:

Lunes, 6 de agosto

"Saltó o desencajóse el gobernario a la carabela Pinta, donde iba Martín Alonso Pinzón, a lo que se creyó y sospechó por industria de un Gómez Rascón y Cristóbal Quintero, cuya era la carabela, porque le pesaba ir en aquel viaje; y dice el Almirante que antes de que partiese habían hallado en ciertos reveses y grisquetas como dicen, a los dichos. Viose allí el Almirante en gran turbación por no poder ayudar a la dicha carabela sin su peligro, y dice que alguna pena perdía con saber que Martín Alonso Pinzón era persona esforzada y de buen ingenio. En fin, anduvieron entre día y noche veintinueve leguas. Durante la travesía, demostró sus habilidades de marinero cuando resolvió el problema de la rotura del timón de La Pinta y pudo seguir navegando."

E igualmente Martín Alonso evidencia sus dotes de mando al imponer su autoridad, cuando el 6 y 7 de octubre, los marineros vizcaínos o cántabros de la nao Santa María se amotinan. Y en el siguiente motín del 9 y 10 de octubre, cuando todos y cada uno de los cálculos de distancias que había hecho Colón habían fallado, son los Pinzón los que aplacan a la tripulación poniéndole a Colón la condición de que navegarían con el mismo rumbo tan sólo tres días más y de no avistar tierra en ese tiempo, regresarían a la Península.

El 6 de octubre de 1492 Martín Alonso le pidió a Colón un cambio de rumbo que llevaría a Guanahani, en las Bahamas, divisando tierra el 12 de octubre de 1492. Así se recoge en el diario de a bordo, en la relación compendiada por fray Bartolomé de las Casas

Sábado, 6 de octubre.

"Navegó su camino al Oeste o Güeste, que es lo mismo. Anduvieron cuarenta leguas entre día y noche; contó a la gente treinta y tres leguas. Esta noche dijo Martín Alonso que sería bien navegar a la cuarta del Oeste, a la parte del Sudoeste; y al Almirante pareció que no decía esto Martín Alonso por la isla de Cipango, y el Almirante veía que si la erraban que no pudieran tan presto tomar tierra y que era mejor una vez ir a la tierra firme y después a las islas."

Y es Vicente Yáñez Pinzón, al mando de La Niña, quien el 25 de diciembre acude al rescate cuando naufraga la nao Santa María. Hecho que igualmente es narrado en diario de a bordo, en la relación compendiada por fray Bartolomé de las Casas:

Martes 25 de diciembre, día de Navidad.

"... Cuando el Almirante vio que se huían y que era su gente, y las aguas menguaban y estaba ya la nao la mar de través, no viendo otro medio, mandó cortar el mástil y alijar de la nao todo cuanto pudieron para ver si podían sacarla; y como todavía las aguas menguasen no se pudo remediar, y tomó lado hacia la mar traviesa, puesto que la mar era poco o nada, y entonces se abrieron los conventos y no la nao. El Almirante fue a la carabela para poner en cobro la gente de la nao en la carabela y, como ventase ya vientecillo de la tierra y también aún quedaba mucho de la noche, ni supiesen cuánto duraban los bancos, temporejó a la corda hasta que fue de día, y luego fue a la nao por de dentro de la restinga del banco..."

Martín Alonso Pinzón, con la Pinta, se separa de Cristóbal Colón el 21 de noviembre de 1492, en el trayecto de la costa oriental de Cuba, para reencontrarse el 6 de enero en la costa norte de la isla La Española. Las dos carabelas emprenden el regreso a la Península, pero una tormenta en las proximidades de las Islas Azores separa las dos embarcaciones y la Pinta toca puerto primero en Bayona, en las costas gallegas desde donde envía un informe sobre el descubrimiento a los Reyes Católicos, para navegar después gravemente enfermo hacía su pueblo natal, Palos. Después de que la Pinta llegara a Bayona, la Niña fondea en Lisboa, pocas horas antes de la llegada de la Pinta a Palos.

 

 

 

 

Estatua de Martín Alonso Pinzón en Palos de la Frontera (Huelva, Andalucía, España)


Martín Alonso Pinzón murió en el monasterio de La Rábida, en Huelva (Andalucía) entorno 31 de marzo de 1493, llevado allí por sus familiares. Consigue morir en su tierra, pero había dejado la vida en el Descubrimiento del Nuevo Mundo.

 

Claustro gótico mudéjar del Monasterio de Santa María de la Rábida. Construido en los siglos XIV – XV sobre las ruinas almohades de una pequeña Rábida musulmana, de ahí su nombre.


Francisco Martín Alonso participaría, en 1498, en el tercer viaje de Colón, en el que consiguen llegar por primera vez al continente americano. En ese mismo año, el rey Fernando acaba con el monopolio descubridor de Colón. Llegarían entonces los conocidos como viajes andaluces. Vicente Yáñez Pinzón, tras firmar las correspondientes capitulaciones con el monarca, emprende una nueva travesía el 19 de noviembre de 1499, partiendo nuevamente desde su tierra natal, esta vez con cuatro carabelas. Entre los que le acompañan viaja Garcí Fernández, el famoso físico de Palos, así como su hermano Francisco. Sería en este viaje cuando descubren Brasil y la desembocadura del Río Amazonas. Francisco Martín Pinzón acompaña nuevamente a Colón en 1502, en el que sería el cuarto y último viaje colombino y en el que se supone que Francisco murió ahogado.

El hermano sobreviviente, Vicente Yáñez Pinzón, como Capitán General y Gobernador, seguiría viajando en diversas ocasiones a tierras americanas Su último viaje fue junto al sevillano, natural de Lebrija, Juan Díaz de Solís (descubridor del Río de la Plata, que fue llamado Río de Solís, el primer europeo que pisó, de forma documentada, lo que hoy es la República Argentina. Hecho que le costó la vida ya que Díaz de Solís y los suyos sufrieron el ataque de un grupo de indígenas que los ejecutaron ante la mirada del resto de los marinos, que no pudieron hacer nada para impedir su muerte ni que sus cadáveres fueran asados y devorados por esos mismos indígenas) con quien recorrería las costas de Darién, Veragua y Paria, las actuales Venezuela, Colombia, Panamá, Costa Rica, Nicaragua, Honduras y Guatemala, para rodear la Península de Yucatán y adentrarse en el Golfo de México, en lo que sería uno de los primeros contactos con los aztecas.

A su regreso Yañez Pinzón testificaría en 1513 contra la familia Colón en el pleito que habían iniciado contra la Corona. Falleciendo el 14 de marzo de 1514.

Juan Rodríguez Mafra, otro navegante nacido en Palos de la Frontera, en 1470, quien entre otras muchas expediciones, participó en el segundo y tercer viaje de Colón y que fue piloto de las naos Concepción y San Antonio en el viaje de Magallanes – Elcano, que fuera el primero en completar la vuelta al mundo, encabezaría en 1519, una petición dirigida al Emperador Carlos V, para que le concediera tanto a los Pinzón como a otros marinos de Palos, dada la lamentable situación en que se encontraban sus descendientes, a pesar de los grandes servicios que habían dado a la Corona. Carlos V, según consta en el Archivo de Indias, realizó las siguientes concesiones:

"Real Provisión del Rey D. Carlos concediendo a Juan Rodríguez Mafra, piloto, Gómez Muñoz, capellán, Diego Martín Pinzón, Alvaro Alonso, notarios, Juan Pinzón y Alonso González, vecinos y naturales de la villa de Palos, la merced de poder usar un escudo de armas con tres carabelas, de cada una de las cuales salga una mano, y por orlas, unas áncoras y unos corazones, haciéndoles dicha merced en premio a los servicios que en el descubrimiento de las Indias hicieron sus antepasados respectivos: Martín Alonso Pinzón, Vicente Yáñez Pinzón, Andrés González Pinzón, Diego de Lepe y Miguel Alonso."